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La Universitat Oberta pels Majors, un impacto positivo en la salud general de su alumnado

Los mayores reconocen que les ayuda a vencer temores y complejos

La UOM desarrolla sus actividades en Menorca desde hace más de 20 años
La UOM desarrolla sus actividades en Menorca desde hace más de 20 años

“La formación universitaria senior impacta positivamente en la salud física y psíquica y en el bienestar general del alumnado. Cuanto más años hace que una persona está matriculada en un programa de formación universitaria senior, más beneficios percibe, sobre todo en términos de salud y relaciones sociales”. Esta es una de las conclusiones del estudio “Formación universitaria senior. Informe sobre el impacto social en los estudiantes” que ha elaborado la Red Vives de Universidades y la Fundación Pere Tarrés.

La Universitat Oberta pels Majors (UOM), de la UIB, reúne 1.038 estudiantes (el 70,5% son mujeres) en el campus de Palma y en las sedes de la ciudad (Centro Flassaders y barriadas de Palma), así como las situadas en Ibiza, Menorca (Alaior, Ciutadella y Maó) y Formentera. Los estudiantes universitarios senior de la UOM son un 7,8% de la población universitaria de la UIB.

Los resultados de la investigación demuestran que la formación universitaria senior impacta positivamente en la salud física y psíquica y en el bienestar general del alumnado, “los encuestados reconocen que cursar estudios en la Universidad les ayuda a vencer temores y complejos, reducir sentimientos de ansiedad o depresivos, superar situaciones vitales traumáticas (viudedad, enfermedad o pérdida de algún familiar), mejorar la capacidad intelectual y de memoria, ser más tolerantes y humildes, más receptivos a aprender a utilizar las TIC, y a incrementar las relaciones con el entorno más cercano”.

La investigación también evidencia los efectos positivos que los programas universitarios senior tienen en colectivos específicos, como las mujeres, los alumnos de más edad, o aquellos con poca formación previa. “En concreto, las mujeres participantes en el estudio reconocen que los campus universitarios se convierten en espacios que las liberan de los mandatos de género impuestos tradicionalmente (como el cuidado de hijos y nietos y del hogar) y que mejoran muy significativamente la autoestima y la autorreconocimiento”. La investigación refleja también que, en el grupo de personas que únicamente tienen estudios primarios, el porcentaje de mujeres duplica (69,2%) el de hombres (30,8%), por lo que se hace necesario aplicar la perspectiva de género en divulgar estos programas entre la población sénior.

Junto con el colectivo femenino, las personas de más de 76 años perciben también más beneficios asociados al hecho de ir a la Universidad. El establecimiento de rutinas y obligaciones sociales para asistir a clase tiene, por este alumnado, un efecto de «agenda-terapia» que les permite volver a conectar con el exterior, a implicarse socialmente, lo que evita el aislamiento, la soledad y los obliga a mantener una imagen social y a no descuidarse.


Comment

  1. … me apuesto un mes de nómina a que nadie solicita cursar estudios de teología… de jóvenes los pueden enredar a que den la “asignatura” de religión, pero cuando llegas a la edad adulta, ya no te enredan con esas tonterías… y si lo piensas detenidamente, resulta hasta bastante hipócrita, si te fijas bien

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