Skip to content

Vivir en un antiguo local comercial, ¿sí o no?

Escuchamos al delegado en Menorca del COAIB sobre los pros y contras de esta idea

Solo necesita una reforma
Solo necesita una reforma
Foto: Pixabay

La falta de vivienda es un problema endémico en las Islas Baleares, y Menorca no es la excepción. Conscientes de esta situación, el Govern Balear, liderado por Marga Prohens, ha propuesto una serie de medidas urgentes para mitigar esta crisis, entre las que destaca la posibilidad de convertir antiguos locales comerciales en viviendas. Esta propuesta ha suscitado un debate en torno a su viabilidad y efectividad, tanto desde el punto de vista técnico como del impacto que podría tener en el mercado inmobiliario.

Según explicó recientemente en Radio Menorca Enric Taltavull, delegado en Menorca del Colegio Oficial de Arquitectos de les Illes Balears (COAIB), la idea tiene sentido en un contexto en el que la oferta de vivienda es insuficiente y el sector comercial tradicional está en declive. Con el auge del comercio online, cada vez son más los locales comerciales que quedan vacíos, especialmente en los centros urbanos. Transformar estos espacios en viviendas podría ser una forma de revitalizar zonas urbanas y aprovechar espacios que, de otro modo, quedarían en desuso.

El decreto de medidas urgentes del Govern Balear ha simplificado los requisitos para realizar este tipo de adaptaciones urbanísticas. Anteriormente, las restricciones eran mucho más severas, exigiendo, por ejemplo, una doble fachada, un número mínimo de metros cuadrados y un número mínimo de habitaciones para que el cambio de uso fuese aprobado. Estas condiciones limitaban significativamente las posibilidades de convertir locales comerciales en viviendas. Sin embargo, con la nueva normativa, es suficiente con disponer de un espacio diáfano y una zona habilitada para baños, lo que facilita el proceso de transformación.

No obstante, la implementación de esta medida no está exenta de desafíos. Uno de los principales obstáculos es la necesidad de obtener una licencia municipal para llevar a cabo la conversión. Cada caso debe ser revisado minuciosamente por el arquitecto municipal, quien tiene la última palabra en cuanto a la viabilidad del proyecto. Este proceso puede resultar largo y complicado, y no todos los locales comerciales serán aptos para ser convertidos en viviendas. Además, es necesario que el proyecto cumpla con la normativa vigente, lo que añade una capa adicional de complejidad.

Por otro lado, Taltavull señala que, aunque esta medida puede aliviar parcialmente la presión sobre el mercado de vivienda, no es una solución definitiva al problema. “El cambio de uso de locales comerciales en viviendas, por sí solo, no resolverá la crisis de la vivienda en Menorca”, afirma. En su opinión, iniciativas como la construcción de viviendas sociales en terrenos públicos podrían tener un impacto mucho más significativo y sostenible a largo plazo.

Otro aspecto a considerar es el coste de la transformación de un local comercial en vivienda, que puede variar considerablemente dependiendo del estado del inmueble y las reformas necesarias. Este coste repercutirá en el valor final del inmueble, lo que plantea interrogantes sobre si la conversión resultará una buena inversión. Algunas voces en el sector inmobiliario son escépticas respecto a que esta medida pueda tener un impacto real en la oferta de viviendas asequibles.


Deja un comentario

Your email address will not be published.