Una vez en la zona, los agentes se tuvieron que poner en contacto con el denunciante, ya que la titular del presunto perro agresor intentaba darse a la fuga. Cuando la Policía Local consiguió separar a los dueños de los dos animales, se identificó a ambos y se comprobó que uno de ellos llevaba las manos llenas de marcas, presuntamente por el ataque de uno de los canes al intentar separarlos.
Una vez calmados los ánimos, se informó al afectado de los trámites para seguir el procedimiento para realizar el correspondiente parte de lesiones y se quedó con las dos personas identificadas para que fueran a la prefectura a aportar la documentación de los animales.
Los dos perros son de raza mestiza y sexo masculino y la Policía denunciará a sus respectos titulares por llevarlos sueltos y sin la correspondiente correa atada.
@jlgllagues
