Las limitaciones que impone el hecho de que Can Victori sea un Bien de Interés Cultural condicionan la estrategia promocional que debe seguir el Ajuntament de Maó para captar el interés de los
peatones y estimular, de este modo, las visitas al que debe erigirse como uno de los centros culturales más importantes de Menorca.
Para el artista ha sido un proyecto ilusionante, no sólo por el trasfondo conceptual y la obra reproducida, sino también por el apoyo sobre el que ha tenido que trabajar. Han sido tres semanas de trabajo ininterrumpida entre los preparativos y la ejecución de la obra durante las cuales los vecinos y peatones han interactuado con el autor. "Me gusta el trabajo en la calle, estar en contacto con la
gente que pasa, percibir sus reacciones, la expresión que tienen cuando ven la transformación de la obra. Ha sido una experiencia muy cálida ", comentó Pol Marbán.
