El Partido Popular de Menorca ha criticado con dureza lo que califica de “descontrol y falta absoluta de previsión” por parte del Gobierno de Pedro Sánchez y del PSOE insular respecto al proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes. Según los datos ofrecidos por los populares, las solicitudes registradas en la isla ya han superado ampliamente las estimaciones iniciales presentadas por los socialistas.
El presidente del PP de Menorca, Cristóbal Marqués, ha recordado que el secretario general del PSOE en la isla, Pepe Mercadal, aseguró públicamente que la medida beneficiaría a unas 700 personas en Menorca. Sin embargo, las peticiones ya alcanzan las 926 —un 32% más de lo anunciado—, una cifra que previsiblemente seguirá aumentando dado que el plazo de presentación permanece abierto hasta el próximo 30 de junio.
Para Marqués, estos datos demuestran que "la regularización masiva impulsada por Pedro Sánchez ya supera todas las previsiones, desbordando a los ayuntamientos y demostrando la falta de planificación del Gobierno de España”.
Advertencia de "efecto llamada" e improvisación
Desde las filas populares se insiste en que este tipo de medidas extraordinarias no responden a una política migratoria ordenada ni responsable, sino a la "improvisación" del Ejecutivo central. El líder del PP menorquín ha alertado de que el proceso actual generará un "efecto llamada" y aumentará de forma notable la presión sobre las administraciones locales y los servicios públicos, los cuales deben asumir la gestión sin haber recibido recursos adicionales.
“Ni al Gobierno de Sánchez ni al PSOE de Menorca les preocupa realmente la situación administrativa de estas personas, lo único que buscan es el rédito político que puedan obtener”, ha lamentado Marqués, acusando además al Gobierno central de "dejar nuevamente a las comunidades autónomas y administraciones locales solas ante las consecuencias de decisiones tomadas sin coordinación".
Apuesta por la vía ordinaria y la legalidad
Como alternativa, el PP de Menorca ha reclamado una política migratoria basada en el control y la legalidad, rechazando el modelo de regularizaciones en bloque. "Desde el PP defendemos una inmigración legal, ordenada, que venga a contribuir y con capacidad de integración", ha manifestado el presidente insular de la formación.
Para lograrlo, Marqués ha abogado por reforzar de manera prioritaria los servicios de Extranjería, de modo que aquellas personas que llevan años esperando la tramitación de su residencia legal o la renovación de sus visados caducados "puedan acudir a las vías ordinarias" en lugar de depender de procesos excepcionales.
