Un sofá abandonado en plena calle ha llamado la atención de vecinos y visitantes estos días en Fornells. Aunque a primera vista parecía un nuevo caso de residuos voluminosos tirados en la vía pública, detrás de la escena se escondía en realidad una acción de sensibilización impulsada por las instituciones insulares.
La intervención, bautizada como «El olvido doméstico», ha sido promovida por el Consorci de Residus i Energia de Menorca y el Consell Insular de Menorca con motivo del Día Mundial del Reciclaje. El objetivo: convertir un residuo abandonado en una especie de “obra de arte” urbana para visibilizar un problema cada vez más habitual en las calles de la Isla.
La instalación ha aparecido en el carrer de la Mar de Fornells y busca generar reflexión sobre el abandono de sofás, colchones, muebles o electrodomésticos en espacios públicos, una práctica que sigue produciéndose en distintos municipios de Menorca.
Un problema ambiental y de convivencia
Desde las instituciones recuerdan que este tipo de residuos no solo genera una mala imagen en pueblos y urbanizaciones, especialmente en plena temporada turística, sino que también provoca problemas de convivencia vecinal, dificultades en la recogida y un importante impacto ambiental.
Además, muchos de estos objetos abandonados contienen materiales que requieren un tratamiento específico para su correcta gestión y reciclaje.
La campaña pretende precisamente recordar que estos residuos nunca deberían acabar en la calle y que existen servicios gratuitos para facilitar su retirada.
Servicio gratuito de recogida en Es Mercadal
En el caso del municipio des Mercadal, el Ayuntamiento dispone de un servicio gratuito de recogida de residuos voluminosos al que los vecinos pueden acceder llamando al teléfono 971 36 79 45.
Asimismo, la ciudadanía también puede utilizar la Xarxa de Deixalleries des Mercadal, ubicada en la carretera entre Es Mercadal y Es Migjorn, junto al recinto ferial.
Con esta acción simbólica, Menorca vuelve a poner el foco en la importancia del reciclaje y de mantener limpios los espacios públicos en una isla donde la conservación del entorno es una de las principales preocupaciones sociales y medioambientales.
