El Hestia Menorca ha puesto este martes el broche de oro a unas Navidades marcadas por la cercanía y el compromiso social con una visita muy especial al Hospital Mateu Orfila de Maó. Jugadores y cuerpo técnico del club menorquín han compartido la mañana con los niños y niñas ingresados en la planta de Pediatría, regalando sonrisas, balones y camisetas en una jornada cargada de emoción.
La expedición ha estado encabezada por el entrenador Javier Zamora, junto a Lipe Cristóbal y Kike Arteaga, que se han desplazado hasta el centro hospitalario para acompañar a los más pequeños que han comenzado el año lejos de casa.
A su llegada, el equipo ha sido recibido por el director gerente del Área de Salud de Menorca, Bernardo Pax; el jefe del Servicio de Pediatría, el doctor Gabriel Moreno, y el supervisor de la planta, Manuel Rego. Tras el intercambio de saludos y buenos deseos para el nuevo año, la comitiva ha recorrido las instalaciones de Pediatría, llevando ilusión y ánimo a las familias.
El baloncesto como terapia emocional
La cercanía del staff y de los jugadores del Hestia Menorca, referentes del baloncesto en la isla, se ha convertido en una auténtica terapia complementaria para los menores hospitalizados. Los pequeños han vivido con especial ilusión la visita de sus ídolos del Pavelló Menorca – Bintaufa, en un gesto que refuerza el vínculo entre el club y la sociedad menorquina.
Unas Navidades para estrechar lazos con la afición
Con esta visita solidaria, el Hestia Menorca cierra un intenso programa navideño diseñado para acercar el baloncesto a la ciudadanía. Durante estas fechas, el club ha impulsado iniciativas como Hestia al carrer, un entrenamiento a puerta abierta, dos actividades del programa ‘El bàsquet de Menorca es comparteix’, dos partidos en casa saldados con emocionantes victorias y dos populares “Dinarots” con la afición.
Una agenda que ha servido para reforzar la conexión entre equipo y seguidores y para convertir el baloncesto menorquín en uno de los grandes protagonistas de la Navidad en Menorca.
