El Día de Reyes ha dejado esta mañana una imagen muy habitual en estas fechas: una larga cola para comprar churros con chocolate.
Con la sensación térmica en torno a los 4 grados, según la AEMET, el frío no ha frenado a los vecinos de Maó, que han esperado su turno bien abrigados en la avenida Josep Anselm Clavé.
Una estampa que, año tras año, parece ganar presencia también en Menorca, con más gente sumándose a este plan típico de invierno.
