La Luna llena siempre tiene algo de extraordinariamente cautivador. Nuestro satélite parece mayor, más cercano, casi al alcance de la mano. Si a ello le sumamos un paisaje como el que ofrece el puerto natural de Maó y un edificio emblemático como Sant Antoni, en la ribera norte, el resultado final es espectacular. Toda esta magia la capturó para siempre nuestro colaborador Miquel Llambías, a quien nunca se le escapa una luna llena; en este caso, la llamada "de la cosecha", porque es la más cercana al equinoccio de otoño una vez los agricultores ya han recogido sus campos.
La Luna llena de la cosecha embellece el puerto de Maó
Miquel Llambías captó esta bella instantánea del cuerpo celestial sobre Sant Antoni
