La Comisaría de la Policía Nacional de Maó ha emitido un aviso urgente dirigido a empresas, comerciantes y a la ciudadanía en general ante el preocupante incremento de fraudes basados en la modalidad conocida como el «Falso CEO». Esta estafa se caracteriza por no requerir el hackeo de complejos sistemas informáticos, sino por basarse en el engaño y la manipulación psicológica de los empleados.
Según detallan las autoridades, el objetivo de las redes criminales es inducir a trabajadores de administración, recepción o caja a realizar transferencias de dinero urgentes o a entregar información confidencial, haciéndose pasar por un alto directivo de la compañía o un delegado autorizado.
¿Cómo operan las redes criminales?
El modus operandi de los estafadores sigue un patrón meticulosamente preparado:
- Investigación previa: Los delincuentes rastrean sitios web, noticias y redes sociales para recabar datos de la entidad, obteniendo nombres de directivos, rutinas y proveedores con el fin de dotar de total credibilidad al engaño.
- Suplantación y presión: Contactan mediante llamadas, correos o mensajes en nombre de la dirección o de organismos públicos. Utilizan un lenguaje ágil, autoritario e intimidante que genera una falsa sensación de máxima urgencia.
- Excusas y confidencialidad: Alegan emergencias como la amenaza de embargos, multas inmediatas, impagos o el corte de servicios esenciales. Además, imponen confidencialidad absoluta y exigen no colgar el teléfono bajo ningún concepto.
- Cobro de los fondos: Una vez convencida la víctima, solicitan el pago a través de cuentas bancarias en el extranjero, servicios masivos de envío de dinero o la compra de tarjetas de prepago y regalo.
Recomendaciones clave para no caer en la trampa
Ante la recepción de una comunicación sospechosa de este tipo, la Policía Nacional de Maó aconseja actuar con frialdad y seguir una serie de pasos indispensables:
- Mantener la calma: No cortar la conversación bruscamente y tratar de recopilar la mayor cantidad posible de información (números, nombres, datos solicitados).
- Ganar tiempo: Poner excusas de tipo técnico —como fallos en el sistema o en la banca electrónica— para demorar el pago.
- Verificar la información: Contactar de inmediato por otra vía con un superior o directamente con la persona que supuestamente ha ordenado el movimiento de dinero para contrastar los datos.
En caso de que el engaño se haya consumado —o bien ante un intento frustrado—, la Policía enfatiza la importancia de acudir a comisaría a interponer la correspondiente denuncia. Se solicita aportar el historial de llamadas, correos electrónicos recibidos, justificantes de transferencia, extractos bancarios o tickets de compra de tarjetas prepago para facilitar las investigaciones.
