El pequeño núcleo de Llucmaçanes ha dado el pistoletazo de salida a sus esperadas fiestas patronales en honor a Sant Gaietà con una jornada repleta de actos emotivos, tradición y un marcado carácter histórico. Las celebraciones de este viernes, 7 de agosto, tuvieron un significado muy especial al enmarcarse en la conmemoración de los 150 años de historia de estas festividades, en un núcleo rural cuya planificación urbanística se remonta al año 1864.
Los actos religiosos comenzaron a las 19:00 horas con una solemne misa en honor al patrón. A continuación, las puertas del templo se abrieron para dar paso a una procesión histórica que recorrió las calles de Llucmaçanes antes de regresar a la iglesia.
Salida inédita de la imagen y la reliquia
El momento más destacado del recorrido procesional fue la coincidencia en las calles de la figura de Sant Gaietà y de su reliquia. Antiguamente, la tradición dictaba sacar únicamente la reliquia cada año, mientras que en los años 2009 y 2010 procesionó la talla pero no la pieza reliquiar. Con motivo del sesquicentenario de las fiestas, ambas salieron juntas para el deleite de los vecinos.
La reliquia, conservada en Llucmaçanes al menos desde 1890, alberga un valor incalculable para el pueblo: según la creencia popular guarda un fragmento de hueso del santo, si bien fuentes historiográficas apuntan a que podría tratarse de un trozo de la vestimenta que llevaba el propio Sant Gaietà. Por su parte, la imagen exenta del patrón que procesiona en la actualidad data de la posguerra, tras haber sido destruida la talla original durante la Guerra Civil.
El recorrido por la zona estuvo impregnado de un ambiente festivo y familiar gracias al acompañamiento musical de la Xaranga de Maó y la vistosidad de la Colla de Gegants de Llucmaçanes. Al término de la procesión, los asistentes rindieron homenaje al patrón con una emotiva ofrenda floral.
Gastronomía y música para cerrar la noche
Tras los actos solemnes y tradicionales, la actividad se trasladó al ambiente festivo a partir de las 21:00 horas. Decenas de vecinos y visitantes se congregaron para disfrutar de la tradicional Gran Parrillada Popular, cuyos tiques habían estado a la venta a lo largo de toda la semana en el bar del pueblo.
El broche final a la primera gran jornada festiva lo puso la música en directo a cargo del DJ Oscar Tortosa, quien amenizó la noche y puso a bailar a los asistentes en un ambiente de hermandad que prolongó la celebración hasta altas horas.
Para esta tarde se prevé ya la salida de los caballos y el primer jaleo.
