Tras semanas de incertidumbre y continuas quejas por parte de veraneantes y establecimientos turísticos de la zona, la playa de Sant Tomàs vuelve a contar desde esta semana con servicios de playa habilitados. El Ayuntamiento de Es Migjorn Gran ha logrado finalmente adjudicar la concesión a la empresa ferrerienca Explotaciones Resomar SL, que ya ha procedido a la instalación del material para iniciar la explotación de las 120 hamacas y 60 sombrillas autorizadas por la Dirección General de Costas.
El acuerdo, que contempla la gestión de los servicios hasta el año 2029, se ha formalizado con la segunda empresa mejor valorada en el concurso público inicial. No obstante, las condiciones económicas han sufrido una notable reestructuración debido a las severas limitaciones de espacio impuestas por el organismo autonómico de Costas.
Un canon adaptado a las severas restricciones de Costas
La oferta inicial presentada por la adjudicataria ascendía a 262.800 euros anuales para las playas de Sant Tomàs y Sant Adeodat. Sin embargo, ante el recorte de elementos autorizados, el Consistorio ha aplicado una rebaja del 53% en el contrato, fijando el nuevo canon en 120.971,52 euros anuales. Adicionalmente, la cuantía que abonará la empresa este verano será aún menor para compensar la pérdida de los tres primeros meses de la temporada (mayo, junio y julio).
Desde la administración municipal recuerdan que esta drástica reducción en la oferta de servicios es responsabilidad exclusiva de la Dirección General de Costas. Tras sucesivas alegaciones del Ayuntamiento, el órgano balear únicamente ha autorizado la instalación de 120 hamacas de las 300 solicitadas, y 60 sombrillas de las 150 previstas, además de tres patines acuáticos, piragüas y tablas de paddlesurf. La autorización atañe únicamente a la playa de Sant Tomàs, ya que en la vecina playa de Sant Adeodat Costas ha prohibido la colocación de cualquier tipo de elemento.
Satisfacción municipal y vista puesta en la próxima temporada
El concejal de Turismo y Medio Ambiente, Antoni Borràs, ha expresado su satisfacción por haber resuelto el trámite antes de la recta final del verano, dando respuesta a las demandas del sector turístico y de los usuarios de la playa.
Borràs ha puesto en valor la inclusión de una cláusula específica en el pliego de condiciones que permite adaptar el contrato de concesión ante imprevistos ajenos a la gestión municipal, como la pérdida de arena por temporales o las restricciones impuestas por los técnicos de Costas.
Asimismo, el edil ha avanzado que el próximo mes de abril el Ayuntamiento solicitará formalmente a Costas una nueva inspección sobre la suficiencia de arena en Sant Tomàs y Sant Adeodat. El objetivo será evaluar si es viable incrementar el número de elementos autorizados de cara a la temporada de 2027. En caso de que se mantengan las restricciones actuales, el concesionario continuará abonando el canon estipulado de 120.971,52 euros.
