"La caja negra del conflicto sanitario: causas identificadas, soluciones ignoradas"

Un artículo de Miguel Lázaro

"Ministra, déjese de relatos intoxicadores y plantéese su idoneidad y competencia como negociadora".
"Ministra, déjese de relatos intoxicadores y plantéese su idoneidad y competencia como negociadora".

En los accidentes aéreos para su prevención, la prioridad tras el impacto no es el relato, sino el análisis. Se localiza la caja negra, se estudian los datos y se determinan las causas para evitar que vuelva a ocurrir.

En el actual conflicto sanitario ocurre algo similar. La “caja negra” del sistema ya ha sido localizada, analizada e interpretada por quienes sostienen diariamente la asistencia: los profesionales y todos los sindicatos médicos del estado.

Los datos son claros y coincide los sindicatos médicos sobrecarga estructural asistencial crónica -30-40 pacientes los médicos de la excelente primaria-, déficit de profesionales en múltiples ámbitos con plantillas infradimensionadas, jornadas prolongadas con elevada presencia de guardias ,falta de planificación real de recursos humanos, infrafinanciación , deterioro progresivo de las condiciones laborales y aumento del desgaste profesional ( faltan médicos y los que están, cada vez están más agotados),

Este diagnóstico no es una opinión, sino el resultado de la experiencia directa y de indicadores objetivos que afectan al funcionamiento del sistema. Sin embargo, frente a este análisis, la respuesta institucional no se ha centrado en abordar las causas identificadas, sino en cuestionar el propio diagnóstico o desplazar el foco del problema.

En lugar de trabajar sobre los datos de la “caja negra”, se han multiplicado espacios de interlocución que no sustituyen la negociación efectiva del conflicto ni abordan su núcleo real.

Conviene recordar que en cualquier sistema complejo, ignorar las causas no evita el problema: lo cronifica. El conflicto actual no es de relato, sino de realidad. Y su resolución pasa necesariamente por: reconocer el diagnóstico existente, establecer una negociación real con el interlocutor legítimo (Comité de huelga) y adoptar medidas estructurales sobre las condiciones de trabajo

Porque, al igual que en la aviación, la seguridad del sistema depende de identificar correctamente qué ha fallado y actuar en consecuencia. El sistema sanitario no puede permitirse seguir desplazando el debate hacia cuestiones accesorias. No estamos ante un problema de interpretación, sino de hechos. Y no puede seguir discutiéndose si son galgos o podencos cuando las causas ya están identificadas.

La decisión unilateral de la ministra de imponer un mediador en la negociación del grave conflicto laboral sanitario que ha motivado por ahora 16 días de huelga nacional con datos demoledores sobre la asistencia intenta camuflar su incapacidad manifiesta para gestionar la confrontación con los 177.000 médicos de una sanidad pública en franco deterioro por el déficit de los mismos y que precisa un estatuto propio del colectivo para captar y fidelizar médicos, que es el talón de Aquiles de una sanidad pública cada vez más maltrecha, con menos calidad por las largas listas de espera y más insegura para los pacientes.

Ministra, déjese de relatos intoxicadores y plantéese su idoneidad y competencia como negociadora. El Comité de Huelga se planteará, visto el fracaso negociador con usted, un requerimiento interministerial paralelo a los tres ministerios competentes, que deberían de ser coordinados a través de Presidencia del Gobierno.

Ministra esta es la salida y no imponer un mediador, para intentar ganar el relato y manipular a la opinión pública. Respetamos muchísimo a los foros de pacientes pero una plataforma de pacientes sea cual sea, no ostenta condición de sujeto legitimado para la negociación colectiva, por lo que su inclusión desnaturaliza el marco legal de negociación y además se vulnera el principio de representación sindical , ya que introducir actores ajenos (no sindicatos) puede suponer: intromisión en el ámbito propio de la representación sindical y posible vulneración indirecta de la libertad sindical, al diluir el papel de los representantes legítimos.

La pelota está en el tejado del Gobierno para evitar los paros semanales programados en abril, mayo y junio.

Ya saben en derrota transitoria pero nunca en doma.

R

Redacción

Periodista de Menorca al Dia