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"Libertad de prensa"

Un artículo de Adolfo Alonso

(Foto: PIXABAY)
(Foto: PIXABAY)

La ONG «Reporteros Sin Fronteras» ha publicado la lista de países, en orden descendente, en relación con el respeto a la libertad de prensa. Hemos bajado algunos puestos. No es preocupante en términos absolutos si tenemos en cuenta el número de países y el puesto que ocupamos.

es preocupante en términos relativos, porque no se nos está informando: se nos está condicionando o dirigiendo la opinión en función de intereses que se acercan a la posverdad y no a la verdad.

Esta es otra realidad de la que debemos ser conscientes, no para dar por derrotado un antiguo régimen, sino para entender el nuevo que ha comenzado. Ya no hay vuelta atrás.

No se miente en la prensa, pero no se dice la verdad. Citando a Cicerón: «La verdad se corrompe tanto con la mentira como con el silencio», o quizá a Antonio Machado: «¿Dijiste media verdad? Dirán que mientes dos veces si dices la otra mitad».

No hablo de lo que tanto se utiliza socialmente: los bulos. Esta palabra siempre existió para definir una noticia falsa con un determinado fin. No creo que estemos ahí; quiero decir que no estamos ahí en los grandes medios de prensa. es cierto que nos encontramos más bulos en las redes sociales, en los blogs, en las webs o en Instagram. Esto siempre se ha llamado intoxicación. Pero de lo que yo hablo es del sesgo, de la forma de presentar las noticias o de lo que se notifica por los medios. Y ahí entramos en la media verdad o en la verdad relativa, en el subrayado de una verdad o en la omisión de todo el panorama. Los medios dependen de los fondos que reciben para subsistir: de la publicidad, de los gobiernos, de la domesticación. No es lo mismo la noticia que busca Al Jazeera que la que busca la Radio Televisión Francesa, por poner un ejemplo cualquiera. Ambas informarán de manera diferente sobre lo mismo, con un prisma distinto que llevará a la configuración de la opinión de los televidentes o de los lectores.

Cuando vivimos en una sociedad polarizada como la española, esta polarización lleva a la de la información y a la manipulación de las opiniones y de los sentimientos: de lo racional a lo emocional, de la creación de filias al origen de las fobias, y esto, a su vez, pasa en una fase siguiente al enfrentamiento. Es la trampa en la que ha caído la información y nosotros somos víctimas de ello.

Yo me he impuesto la lectura de seis periódicos diariamente con la esperanza de comparar la información que cada uno publica. Puedo apreciar los sesgos, incluso en las cadenas de televisión. El sesgo en la cadena pública es evidente en algunos programas y en la conducción de los responsables de las noticias.

¿Mienten? No. Informan ¿a medias? . ¿Dicen la verdad? No. ¿Dicen la posverdad? .

Ejemplo de ello son los dos juicios que se están celebrando en paralelo: uno en el Supremo por el «caso Mascarillas», que afecta al PSOE; otro en la Audiencia Nacional, que afecta al PP. La información que se nos da de cada juicio es selectiva y repetitiva, y da la impresión de que el sesgo general carga más en las declaraciones de testigos en el «caso Kitchen» que en el «caso Mascarillas».

En otros medios será lo contrario. El resultado es que, a día de hoy, no sabemos la verdad; tenemos una metáfora de la verdad y es imposible que, como ciudadanos, tengamos una idea real de lo que ha ocurrido. En estos casos lo importante es que la tengan los jueces. También hemos asistido al relevo de una fiscal por parte de la fiscal general del Estado. Noticia: «La vendetta por haber acusado al anterior fiscal del Estado». Esto ha sido publicado en un medio serio, creo recordar que en su portada. La verdad en la que coinciden todos es que ha habido un cambio en una fiscal jefe. Esto no importa mucho. El sesgo es la unión de este cese, cambio o movimiento a la posición en relación con el anterior fiscal general del Estado y su juicio.

El presidente de los Estados Unidos también es un ejemplo de la situación de la información: solo estima a los periodistas que dicen lo que quiere oír. Por algo será.

La información es un poder, unido a la propaganda desde los nazis. Este artículo es una alerta a los lectores para la autoprotección de sus opiniones.

La democracia se está deconstruyendo desde dentro; uno de los pilares a destruir es la libertad de prensa. La responsabilidad de los lectores es no dar nada por veraz y formar su propio juicio desde la lectura o la audiencia comparada de noticias.

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Redacción

Periodista de Menorca al Dia